Océanos saludables dependen de tiburones y sus rutas marinas
14 de julio, 2026. Los tiburones recorren océanos desde arrecifes coralinos y manglares hasta montes submarinos y costas rocosas. Su presencia contribuye al equilibrio de los ecosistemas marinos y al funcionamiento saludable de las redes tróficas del Pacífico Este Tropical.
El Día Internacional de la Conciencia sobre los Tiburones, celebrado cada 14 de julio, abre espacio para reconocer valor ecológico de estas especies altamente migratorias y la necesidad de proteger hábitats utilizados para alimentación, reproducción y crianza dentro del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR).
Arrecifes coralinos del Pacífico Este Tropical albergan tiburones como el tiburón toro (Carcharhinus leucas) y distintas especies de familia Carcharhinidae, conocidas por permanecer largos periodos en arrecifes y desplazarse entre diferentes zonas marinas. En estos ecosistemas también se desarrollan actividades como la pesca y el turismo, y aportan protección natural frente a tormentas y erosión costera.
Los manglares funcionan como refugios naturales para neonatos y juveniles de tiburones y rayas. Estudios científicos identifican estos espacios como áreas de crianza fundamentales para la supervivencia de numerosas especies durante primeras etapas de vida.
Los montes submarinos del CMAR concentran grandes agregaciones de tiburones, peces pelágicos y mamíferos marinos. Estas estructuras submarinas sirven como puntos de encuentro y orientación dentro de extensas rutas migratorias oceánicas.
Entre las especies más emblemáticas figura tiburón martillo (Sphyrna lewini), catalogado en peligro crítico de extinción. Grandes agrupaciones de esta especie han sido registradas en Isla del Coco, Malpelo y Galápagos, zonas consideradas esenciales para conservación marina regional.
Las hembras de tiburón martillo migran hacia estuarios, bahías y manglares para dar a luz, mostrando conexión entre ecosistemas costeros y océano abierto. Investigaciones científicas reportan disminución poblacional de especie en varios puntos del Pacífico Este Tropical, situación que mantiene alerta a comunidad científica y organismos de conservación.
En tanto, el Tiburón ballena (Rhincodon typus), reconocido como el pez más grande del planeta, también forma parte de especies prioritarias para conservación marina. Puede alcanzar hasta 18 metros de longitud y recorrer enormes distancias entre aguas tropicales y templadas. Su valor ecológico está ligado al transporte de nutrientes y almacenamiento natural de carbono en océanos.
A su vez, los avistamientos de tiburón ballena generan movimiento turístico en comunidades costeras dedicadas a actividades de observación responsable de fauna marina.
El monitoreo científico, cooperación regional y el intercambio de información forman parte de las líneas de trabajo promovidas por el CMAR y sus países para proteger especies altamente migratorias y conservar riqueza marina.